Tristeza en la infancia: Niños tristes
de 6 a 11, Comprendiendo a tu hijo, Tristeza y Depresión, Psicología
-Mamí. Estoy triste.
La tristeza es una emoción básica y normal del ser humano.
En ocasiones suceden cosas en nuestra vida en la que estar tristes es sano e inevitable.
En los niños es normal mientras respondan a algún suceso desafortunado de sus vidas. Ante la muerte de un ser querido, la separación de sus padres, peleas en la casa, bajas notas en el colegio, por ejemplo. Pero incluso cuando alguna de estas cosas suceden, la tristeza no puede durar para siempre.
La prevalencia de la depresión en la niñez varía entre un 1% y 3%. No es un porcentaje alto, y sin embargo como con muchas cosas, los padres tienen que estar alertas.
Los síntomas son:
1- Cambios conductuales como dormir muchas horas más de lo acostumbrado, pérdida del apetito, desgano en hacer cosas que antes disfrutaba.
2- Cambios en el pensamiento se caracterizan por su negatividad, especialmente en el concepto de sí mismos, los demás, el mundo y el futuro. Muchas veces imaginan finales terribles para sus cuentos y les comienza a ir mal en la escuela.
3- La ira es un síntoma incongruente, que sin embargo es muy frecuente en los niños que están deprimidos. Estallan y se pelean frecuentemente, por cualquier motivo, sin que esto fuera característico con anterioridad.
Combatiendo a la tristeza:
Lo primero que tienen que hacer los padres cuando descubren que sus niños están “tristes por demás” es recurrir a un terapeuta.
La iniciativa más importante como padres, es generar actividades divertidas para su hijo. Cuando una persona esta deprimida por un buen tiempo, se aisla y pierde la costumbre de entretenerse y disfrutar.
Como padres pueden desempolvar los juegos que antes hacían reir a sus niños, o llevarlos de paseo (el cambio de escenario renueva los ánimos), o tomar la costumbre de contar chistes en la mesa. También pueden leerles cuentos a sus niños, cuentos de esperanza y finales felices.
Las actividades son infinitas pero el foco es el mismo: que los niños se entretengan y se rían mucho. No estaría demás inscribir al niño en los Boys Scout, o danza, o incluso algún deporte, es decir alguna actividad que varíe su rutina, lo distraiga y lo haga pensar y hacer cosas distintas a lo rutinario.
También es importante comenzar a preguntarse como padres por qué el niño está triste. Intenten dialogar con él acerca de esto. Quizá él sepa la respuesta. Tal vez sea un modelo familiar o tal vez sea algún suceso que ha marcado al niño. Es bueno generar diálogo en la familia y compartir actividades conjuntas.
Como padres tienen que dar consejos y respuestas ajustados a la realidad, pero en todo caso esperanzadores. Todos los miembros de la familia tienen que modificar sus hábitos de pensamiento. Estos deben ser formulados en positivo, deben evitar a toda costa los pensamientos catastróficos adelante de los niños. En vez de: “Si te va mal en otro examen, te enviaré de pupilo a un colegio”, se puede decir “Si te esfuerzas un poco más para el colegio, te cocinaré esa torta que tanto te gusta”.
Es importante trasmitir a los niños que las cosas malas se superan y que nos sirven para aprender o en todo caso para hacernos más fuertes. También es importante siempre enfocarse en las cosas positivas de una situación, o bien en los recursos que tenemos como personas para superar los acontecimientos desfavorables.
Atención a los síntomas de tristeza en los niños, a veces son pequeños síntomas de un gran malestar oculto. Algunos consejos para ayudarlos a superar este problema.
-Mamí. Estoy triste.La tristeza es una emoción básica y normal del ser humano.
En ocasiones suceden cosas en nuestra vida en la que estar tristes es sano e inevitable.
En los niños es normal mientras respondan a algún suceso desafortunado de sus vidas. Ante la muerte de un ser querido, la separación de sus padres, peleas en la casa, bajas notas en el colegio, por ejemplo. Pero incluso cuando alguna de estas cosas suceden, la tristeza no puede durar para siempre.
La prevalencia de la depresión en la niñez varía entre un 1% y 3%. No es un porcentaje alto, y sin embargo como con muchas cosas, los padres tienen que estar alertas.
Los síntomas son:
1- Cambios conductuales como dormir muchas horas más de lo acostumbrado, pérdida del apetito, desgano en hacer cosas que antes disfrutaba.
2- Cambios en el pensamiento se caracterizan por su negatividad, especialmente en el concepto de sí mismos, los demás, el mundo y el futuro. Muchas veces imaginan finales terribles para sus cuentos y les comienza a ir mal en la escuela.
3- La ira es un síntoma incongruente, que sin embargo es muy frecuente en los niños que están deprimidos. Estallan y se pelean frecuentemente, por cualquier motivo, sin que esto fuera característico con anterioridad.
Combatiendo a la tristeza:
Lo primero que tienen que hacer los padres cuando descubren que sus niños están “tristes por demás” es recurrir a un terapeuta.
La iniciativa más importante como padres, es generar actividades divertidas para su hijo. Cuando una persona esta deprimida por un buen tiempo, se aisla y pierde la costumbre de entretenerse y disfrutar.
Como padres pueden desempolvar los juegos que antes hacían reir a sus niños, o llevarlos de paseo (el cambio de escenario renueva los ánimos), o tomar la costumbre de contar chistes en la mesa. También pueden leerles cuentos a sus niños, cuentos de esperanza y finales felices.
Las actividades son infinitas pero el foco es el mismo: que los niños se entretengan y se rían mucho. No estaría demás inscribir al niño en los Boys Scout, o danza, o incluso algún deporte, es decir alguna actividad que varíe su rutina, lo distraiga y lo haga pensar y hacer cosas distintas a lo rutinario.
También es importante comenzar a preguntarse como padres por qué el niño está triste. Intenten dialogar con él acerca de esto. Quizá él sepa la respuesta. Tal vez sea un modelo familiar o tal vez sea algún suceso que ha marcado al niño. Es bueno generar diálogo en la familia y compartir actividades conjuntas.
Como padres tienen que dar consejos y respuestas ajustados a la realidad, pero en todo caso esperanzadores. Todos los miembros de la familia tienen que modificar sus hábitos de pensamiento. Estos deben ser formulados en positivo, deben evitar a toda costa los pensamientos catastróficos adelante de los niños. En vez de: “Si te va mal en otro examen, te enviaré de pupilo a un colegio”, se puede decir “Si te esfuerzas un poco más para el colegio, te cocinaré esa torta que tanto te gusta”.
Es importante trasmitir a los niños que las cosas malas se superan y que nos sirven para aprender o en todo caso para hacernos más fuertes. También es importante siempre enfocarse en las cosas positivas de una situación, o bien en los recursos que tenemos como personas para superar los acontecimientos desfavorables.
| ¿Niños desordenados o creativos? | |
| Para crecer los chicos precisan contrastes. Limpio-sucio, orden-desorden, prolijo-desprolijo. En general los adultos poseen algunos criterios sobre como deben ser las cosas. | |
| Niños que se hacen pis en la cama | |
| Algunos niños sufren mucho por no poder pasar la noche sin mojarse. Algunos padres deben entender que este problema los involucra también a ellos. Los niños no siempre traen problemas. | |
| Ira y agresividad en los niños | |
| La ira es una de esas emociones que nos llaman a reaccionar rápidamente. Es difícil permanecer tranquilo ante un niño pataleando, gritando o llorando sin consuelo. | |
| Padres amigos de sus hijos. Una mezcla incómoda | |
| Nuestro pequeño comienza a ir a la escuela y este comienzo ofrece un montón de cosas nuevas para ellos. Entre ellas, la posibilidad de gritar...¡recreo!!! | |
< Portada

