YoCrezco.com




suscríbete por email




martes, 16 septiembre 2008

Padres positivos o padres negativos con sus hijos

, , , ,

Descubre que tipo de padre eres y revierte aquello que interfiere en una crianza féliz.

¿Son acaso las malas conductas, los caprichos,
los llantos, los berrinches los que logran conmoverte de tus tareas diarias para poner atención al niño?;
o por el contrario, son los logros, las risas, los juegos y las sorpresas las que te sacan de tus actividades para prestar atención a ellos.

Si tu respuesta es la primera opción, he aquí tu problema (y el del pequeño). Recuerda mami, que los niños tienen un especial interés en obtener tu mirada, tu palabra, tu escucha. Y de acuerdo a aquello que tu privilegies, es que ellos encontrarán el modo de convocarte y tenerte cerca cuando así lo requieran. Está en ti, comenzar a cambiar las conductas que llevan a un círculo de insatisfacciones y a esas ganas de tirar juguetes por el aire y gritar...¡¡BASTA!!

Si eres del tipo de madre que pasa la mayor parte del tiempo retando a su hijo, es hora de que comiences a cambiar algunos hábitos en tu conducta que repercutirán inmediatamente en la de tu hijo.

Si nos sorprendemos varias veces al día diciendo “no toques eso”, “no hagas eso”, “no digas eson”, y toda la series de “no” universales que solemos utilizar a diario; es momento de poner un freno a tanta negativa, a tanta atención puesta en lo que “no” y comenzar a mirar todo aquello que “si”, (y les aseguro que son muchas cosas).

Es el momento de prestar atención a aquellos instantes en que sorprendemos a nuestros niños actuando correctamente. Es increíble pero para muchos padres sólo son visibles sus hijos cuando están haciendo las cosas que no deben. Y no les llama la atención que sus niños hagan las cosas bien. Dan por hecho que es algo natural que un niño se porte bien, quiera acostarse a la hora que le indicamos, haga su tarea o juegue alegremente; y olvidan así reforzar este tipo de conductas.

El secreto está en reforzar las buenas acciones, en prestar atención a nuestros hijos en sus buenos momentos, en sus logros diarios (por pequeños que puedan parecernos) y en atribuírselos a ellos mismos como conquistas de las que son responsables.

¿Cómo se refuerzan las conductas positivas? Pues bien, la respuesta es simple: reconociéndolas como buenas.

Si podemos identificar una de estas conductas (a modo de ejemplo limpio y feliz: el niño se sienta a hacer su tarea, el niño está tranquilo jugando con sus juguetes, o divirtiéndose con un amigo) y hacer un comentario que demuestre nuestro contento, nuestra alegría por aquello que hacen los chicos, estaremos reforzando positivamente dichas conductas en ellos. Nuestra atención comienza a enfocarse en lo que sí está bien visto, en lo que nos gusta de ellos.

Esto funciona como un refuerzo a las buenas conductas.

Claro que también es muy útil reconocerlos con premios y obsequios, y ojo, no estoy hablando de costosos regalos. Los premios a las buenas acciones cotidianas y simples pueden ser salidas al cine, permitirles invitar amigos a casa, ofrecernos para jugar un rato con ellos. Se los puede sorprender con cosas poco comunes en nuestros hogares: un desayuno en la cama, prepararles un baño de burbujas, organizar un campamento, conseguirles su postre favorito, y todo lo que su creatividad les permita organizar y sepan que será del agrado de su hijo. Y atención, que debe quedar bien en claro que dichas recompensas provienen directamente de lo bueno que ellos han hecho y que es un modo de reconocimiento a ellos.

De este modo, y con paciencia, debemos comenzar a priorizar lo bueno y correcto por sobre las malas conductas, retirando de éstas la atención y no cayendo en circuitos conocidos de retos y castigos. Convirtiéndonos así, en padres positivos.







Autoestima en los niños: Desarrolla la autoestima de tu hijo
Autoestima en los niños: Desarrolla la autoestima de tu hijo
Desarrollar una buena autoestima en nuestros hijos es la clave del éxito para su crecimiento. El primer paso es ver en qué estado está nuestro amor propio y autorrespeto.


<  Portada