YoCrezco.com


martes, 18 noviembre 2008

Ayudar a que nuestro hijo duerma como un angelito

, ,

Muchos niños encuentran dificulatades en eso de dormir felices en sus camitas. En qué podemos ayudarlos y en qué podemos atenuar las dificultades a la hora del sueño.

Para que un niño pueda acercarse a la cama 
sin protestar y sin encarnar una lucha diaria, 
hay algunas cosas que como padres debemos poder garantizar.

Evitarles sobresaltos, por ejemplo. Evitarles excitaciones fuertes antes de la hora del sueño. No motivarlos, ni alterarlos antes del momento de llevarlos a la cama. No ponerlos a jugar si sabemos que está por llegar el momento de ir a dormir.

Y la mejor manera de poder garantizar esto, es ofreciéndoles cierta seguridad de que respetaremos ese pacto cada día. 

¿Cómo llegamos a ello?

La palabra es bastante conocida: “rutina”.

La rutina puede entenderse como la primera aproximación a la puesta de límites.
Es un ordenamiento de los ciclos, los tiempos y las actividades de cada día. Es decir: horarios y ritmos para la comida, el baño, la siesta y para el momento de dormir.

Si somos padres ordenados, probablemente podamos establecer un orden así desde que el bebé es muy pequeño. 

La rutina funciona para el niño como un reloj que organiza sus propios ritmos. Esto le ofrece una ganancia importantísima. Le permite sentirse seguro y confiado. Le garantiza que será respetado y acompañado sin ser expuesto a cambios bruscos y discontinuos. 

La rutina diaria para el bebé es un sendero que lo predispone a la calma. Y esto sin duda, es lo que lo ayuda a llegar al momento de dormir sin preocupaciones ni pretensiones obstinadas hacia padres cansados.

Cuando cada día el horario para ir a la cama cambia, el niño no sabe bien qué esperar y reacciona como puede a lo que siente como un atropello. Es que la falta de una continuidad diaria, hace que sea imposible predecir y anticipar lo que vendrá, poniendo al pequeño en una situación de desconfianza y angustia.

Además de mantener una rutina para el sueño, hay otras pautas que pueden sernos de utilidad a la hora de dormir. 

Por ejemplo acompañar a los niños hasta la cama, ayudarlos con su ropa y permanecer un rato con ellos contando alguna historia que busque relajarlos y predisponerlos a dormir.

El sentido de hacerles compañía, puede entenderse si se piensa que hay veces que los niños son enviados a la cama mientras en el resto de la casa se vive un clima de jolgorio, risas y voces. Esto puede hacer que el pequeño se sienta abandonado en su cuarto o se sienta excluido de la vida familiar.

Debemos tener presente que para poder acostarse y dormir los niños necesitan aceptar desinvertir el mundo exterior para dejarse llevar por el sueño. Esto puede provocarles angustias por tener que separarse de sus padres y seres queridos. 

Hay otras cosas que los ayudan en el momento de irse a la cama y que tienen que ver con la posición que adopten los adultos ante la negativa de los niños por acostarse. Los alienta y orienta que los padres no se muestren dubitativos, ni inseguros o permisivos, ni agresivos con ellos. Es valioso que ambos padres puedan estar tranquilos, firmes y seguros de que es tiempo de que los niños vayan a sus camas y ahí se queden.

Los niños también irán armando sus propias pautas y rutinas para la hora de ir a dormir, es normal que esto ocurra. Así, entre los 2 y 6 años, es probable que aparezcan rituales estrictos que el niño debe cumplir antes de acostarse: acomodar la ropa, enderezar la almohada, darle un beso a un oso, etc. Al mismo tiempo es probable que elijan oler o chupar las sábanas, o algún juguete, o alguna ropita; o que comiencen a chuparse los dedos. Son movimientos rítmicos que los acompañan en esos momentos y que suelen desaparecer con el crecimiento. 

Así, entre padres e hijos debe ir buscándose el punto justo, que haga que la hora de dormir no sea una tortura para nadie. Y que colabore a que todos puedan descansar y dormir como angelitos.





Como ayudar a nuestros hijos a dormir
Como ayudar a nuestros hijos a dormir
¿Qué hacer cuando nuestros hijos no son capaces de conciliar el sueño?

De abuelos y nietos
De abuelos y nietos
Los abuelos ocupan un lugar de mucho brillo en la crianza de un niño sano y feliz. Mira cómo pueden estimular a tus hijos.

Madres apegadas pero sin pegotearse
Madres apegadas pero sin pegotearse
A algunas madres les cuesta mucho no estar todo el tiempo encima de sus hijos. Así se puede entorpecer el crecimiento de los pequeños. Pero ¿De donde viene tal pegoteo?

¿Qué es un Baby Shower?
¿Qué es un Baby Shower?
Los Baby showers se hacen cada vez más frecuentes. Destrás de estas celebraciones modernas hay algunas perlas interesantes para pensar.


<  Portada