| 14 opiniones |
¿Cuánto tiempo es conveniente pasar con los hijos?
Psicología, Para papás y mamás, Comprendiendo a tu hijo, Todas las edades
El ritmo cotidiano es cada vez más acelerado. Las
distancias, largas jornadas laborales y la tecnología
de las comunicaciones que cada vez nos incomunican
más.
Las relaciones humanas precisan consistencia, inicio, desarrollo y fin. Un tiempo y un espacio donde realizarse. El vínculo con los hijos no sale de esta regla. ¿Podemos decir cuánto tiempo? No exactamente pero la idea es orientar a los padres en algunas generalidades.
¿Mis papis están?
Los niños precisan la disponibilidad del otro, no sólo su presencia. Si papá está en casa pero hablando por teléfono, no está. Disponible significa que puedo contar con el otro, sin que me ahogue. Generalmente cuando los niños están tranquilos aprovechamos para hacer otras cosas y cuando interrumpen nos fastidiamos.
Cuanto más pequeño es el crío mayor presencia parental requiere. Después de los tres años van adquiriendo mayor autonomía pero todavía precisan nuestra intervención activa en el juego. A partir de los 6 años, con el ingreso escolar gustan de jugar solos o con sus pares pero les agrada que los adultos estén ‘a mano’, atentos a si precisan algo. También que les lean cuentos o compartan juegos de mesa o cartas con ellos
La calidad del tiempo que se pasa con los niños determina la relación entre padre e hijo. Es importante que los niños vean a sus padres como personas que pueden ofrecer atención positiva. Si los padres sólo pasan un rato al regreso del trabajo, tienen más dificultades para poner límites porque sienten que lo único que hacen es regañar a los niños.
Planificar actividades conjuntas es mucho más efectivo para la comunicación con los hijos que darles objetos materiales. A veces, ir de compras o hacer un trámite puede ser una ocasión para compartir un rato y escuchar como estuvo el día de nuestro niño.
Falta de…
Los padres de hoy viven con la sensación de falta. Falta de tiempo, de presencia y atención. Así aparecen los intentos de compensación, compra de juguetes y golosinas, objetos que se ubican para ocultar o fingir que no existe la ausencia.
Lo más saludable y honesto para adultos y niños es aceptar esa ausencia y planificar a consciencia los tiempo para compartir. De nada vale una madre que llega alterada y agotada, alza al bebé mientras el mayorcito hace una rabieta en el suelo y ella busca qué cocinar.
Es preferible llegar, ponerse cómoda y encargar comida mientras se entera de cómo fue el día de los niños. No es posible todo y cuando lo intentamos los costos son muy altos. Aceptar nuestras elecciones y modificar lo que no nos agrada es parte de la tarea como personas y progenitores. Vivir en el limbo de la culpa pensando que no hay otra cosa por hacer es terrible porque cierra toda posibilidad de cambio. Casi siempre podemos hacer algo diferente, lo que no nos gusta es la consecuencia: toda alternativa lleva implícito tomar algo y soltar otra cosa. Será necesario un exhaustivo balance en que dejamos y que no, cuáles son los beneficios sin descuidar todas nuestras facetas: personas, pareja, padres, trabajadores amigos. Inevitablemente en cada etapa alguno de estos aspectos verá menguada nuestra energía y es cada uno evalúa qué en cada momento.
Establecer estas diferencias tranquiliza. El balance de lo que podemos dar a nuestros hijos y la aceptación de lo que no, nos ayuda a sentirnos más equilibrados. Todos tenemos derecho a vivir felices. No hay que naturalizar el malestar y si sentimos que no estamos teniendo tiempo para nuestros hijos o para nosotros y no encontramos solución es conveniente hacer una consulta con un profesional para evaluar que aspecto estamos omitiendo.
Y los tiempos compartidos serán recompensados con sonoros besos y conmovedoras sonrisas.
Calidad versus cantidad. Mucho, poquito, nada. Estos y otros comentarios hacen que padres y madres se pregunten ¿Cuánto tiempo es conveniente pasar con los hijos?
El ritmo cotidiano es cada vez más acelerado. Las
distancias, largas jornadas laborales y la tecnología
de las comunicaciones que cada vez nos incomunican
más.Las relaciones humanas precisan consistencia, inicio, desarrollo y fin. Un tiempo y un espacio donde realizarse. El vínculo con los hijos no sale de esta regla. ¿Podemos decir cuánto tiempo? No exactamente pero la idea es orientar a los padres en algunas generalidades.
¿Mis papis están?
Los niños precisan la disponibilidad del otro, no sólo su presencia. Si papá está en casa pero hablando por teléfono, no está. Disponible significa que puedo contar con el otro, sin que me ahogue. Generalmente cuando los niños están tranquilos aprovechamos para hacer otras cosas y cuando interrumpen nos fastidiamos.
Cuanto más pequeño es el crío mayor presencia parental requiere. Después de los tres años van adquiriendo mayor autonomía pero todavía precisan nuestra intervención activa en el juego. A partir de los 6 años, con el ingreso escolar gustan de jugar solos o con sus pares pero les agrada que los adultos estén ‘a mano’, atentos a si precisan algo. También que les lean cuentos o compartan juegos de mesa o cartas con ellos
La calidad del tiempo que se pasa con los niños determina la relación entre padre e hijo. Es importante que los niños vean a sus padres como personas que pueden ofrecer atención positiva. Si los padres sólo pasan un rato al regreso del trabajo, tienen más dificultades para poner límites porque sienten que lo único que hacen es regañar a los niños.
Planificar actividades conjuntas es mucho más efectivo para la comunicación con los hijos que darles objetos materiales. A veces, ir de compras o hacer un trámite puede ser una ocasión para compartir un rato y escuchar como estuvo el día de nuestro niño.
Falta de…
Los padres de hoy viven con la sensación de falta. Falta de tiempo, de presencia y atención. Así aparecen los intentos de compensación, compra de juguetes y golosinas, objetos que se ubican para ocultar o fingir que no existe la ausencia.
Lo más saludable y honesto para adultos y niños es aceptar esa ausencia y planificar a consciencia los tiempo para compartir. De nada vale una madre que llega alterada y agotada, alza al bebé mientras el mayorcito hace una rabieta en el suelo y ella busca qué cocinar.
Es preferible llegar, ponerse cómoda y encargar comida mientras se entera de cómo fue el día de los niños. No es posible todo y cuando lo intentamos los costos son muy altos. Aceptar nuestras elecciones y modificar lo que no nos agrada es parte de la tarea como personas y progenitores. Vivir en el limbo de la culpa pensando que no hay otra cosa por hacer es terrible porque cierra toda posibilidad de cambio. Casi siempre podemos hacer algo diferente, lo que no nos gusta es la consecuencia: toda alternativa lleva implícito tomar algo y soltar otra cosa. Será necesario un exhaustivo balance en que dejamos y que no, cuáles son los beneficios sin descuidar todas nuestras facetas: personas, pareja, padres, trabajadores amigos. Inevitablemente en cada etapa alguno de estos aspectos verá menguada nuestra energía y es cada uno evalúa qué en cada momento.
Establecer estas diferencias tranquiliza. El balance de lo que podemos dar a nuestros hijos y la aceptación de lo que no, nos ayuda a sentirnos más equilibrados. Todos tenemos derecho a vivir felices. No hay que naturalizar el malestar y si sentimos que no estamos teniendo tiempo para nuestros hijos o para nosotros y no encontramos solución es conveniente hacer una consulta con un profesional para evaluar que aspecto estamos omitiendo.
Y los tiempos compartidos serán recompensados con sonoros besos y conmovedoras sonrisas.
| Emilio Calatayud, Juez de Menores de Granada: parte 1 | |
| Que personas como Emilio Calatayud Pérez, sean Jueces en nuestro país me llena de tranquilidad y optimismo. Este video es un regalo para todos los padres. Espero que lo disfrutéis. | |
| Emilio Calatayud, Juez de Menores de Granada: parte 2 | |
| Segunda parte de la conferencia de Emilio Calatayud, Juez de Menores de Granada. Espero que disfrutéis y os aporte tantas cosas como me ha aportado a mi. | |
| Hermanos mellizos: ¿Es bueno vestirles iguales? | |
| Los hermanos mellizos presentan particularidades en la construcción de su psiquismo. Esto a veces puede traer complicaciones ¿Qué pueden hacer los padres para ayudarlos? | |
| Las culpas más frecuentes de los padres | |
| Padres desprevenidos son aquellos que gozan de un toque de inseguridad. Son aquellos padres que se han jurado a si mismos no cometer los mismos errores del pasado. | |
< Portada



El 29 mayo 2009 a las 7:37 #
me encanto!!!! Eso de estar en el telefono....es ahi donde mi peque se pone loco....
El 29 mayo 2009 a las 11:22 #
Patricia, este artículo es realmente bueno.
El 29 mayo 2009 a las 19:14 #
Este artículo es muy interesante gracias!
El 29 mayo 2009 a las 19:27 #
No seais tacaños con vuestros hijos, el tiempo pasa muy rápido y cuando te das cuenta ya son mayores.
Todo el tiempo que les dediqueis y la calidada de ese tiempo os será devuelto con creces.
El 29 mayo 2009 a las 21:15 #
Gracias por las opiniones que nos retroalimentan a los que escribimos! Me dejó pensando la expresión de María José. A veces somos tacaños con nuestros hjos y tan desprendidos con los conocidos o extraños por formalidades!!
El 30 mayo 2009 a las 1:17 #
Para pasar tiempo con los hijos , hay que entender que invertimos tiempo, y no que lo perdemos, así tenemos en claro que la elección de prioridades es buena.
El 30 mayo 2009 a las 10:47 #
Evangelina, el que piense que pasar tiempo con sus hijos es perderlo, mejor no debía haberlos tenido. Creo que nuestros peques son nuestro mejor activo. Yo crepo que cuando estás con tus hijos debes concentrarte en que estás con ellos, cuando trabajas que en que estás trabajando y cuando estás con tu pareja o tus amigos disfrutar este tiempo. de otro modo quieres estar en todos sitios y no estás en ninguno.
El 30 mayo 2009 a las 11:32 #
Evangélica, yo te entiendo muy bien con lo que dices.
Si solo fuera estar con los hijos sería sencillo, pero uno piensa: ay no he hecho la compra, ay que tengo que hacer ésto o lo otro, que no llego a fin de mes....etc. Es dificil estar donde estás concentrado como dice Teresa.
Porque no es solo estar con ellos sino mantenerlos económicamente y eso implica una serie de preocupaciones añadidas y un sin vivir. No puedes estar todo el tiempo que quieres con ellos porque tienes que trabajar para alimentarlos, sin olvidarte de no abandonarte a ti misma.
Pensar que estar con los hijos es una inversión de tiempo es relajante y acertado. Yo justo estaba pensando en eso el otro día.
El 31 mayo 2009 a las 2:01 #
A mi me pasa eso que dice Gema, por ahí pienso en ponerme a jugar con ella y mientras pienso en como me creció el bigote, en que cuanto hace que no tengo tiempo de depilarme o que ya se hace la hora de comer y no se que cocinar... además el trabajo... me cuesta tanto concentrarme solo en estar con ella... pero no dejo hacerlo... como mejor puedo, con todo mi amor... creo que eso ella lo sabe
El 1 junio 2009 a las 14:39 #
ME PARECE JUSTO LO QUE DECIS. NO ES FACIL, PERO AL ENTENDER LA INVERCIóN , PODEMOS dejar LAS CARGAS Y AÚNQUE SEA CORTO EL TIEMPO, ES DE CALIDAD, SI ESTAMOS CON LA CARGA DE TODO LO QUE RESTA NO ESTAMOS LIVIANOS Y NO DISFRUTAMOS CON ELLOS, perdemos el objetivo,Y LOS NIÑOS LO ABSORVEN TODO.En mi caso pèrsonal prefiero darle un biscochuelo casero en casa y de vez en tanto de lo que nos venden en propagandas, confeccionar la ropa y de ves en tanto comprarle a la moda y darle mas tiempo y amor, y no vestirlo a lo último, darle mil golosinas o la super imagen y que ellos estuvieran solo y siempre escuchar que sus padres no tienen tiempo.no digo que sea tu caso, se tambien que hay desiciones como divorcios que aveses te llevan a tener que sostener a tu s hijos sola/solo y cuesta más, pero se puede acordate de la calidad de tiempo. Mi hija de 4 años hace poco respondio a una expreción mía, que me encanto y fortalecio. YO LE DIJE, MAMÁ YA ESTARÁ MEJOR DE DINERO PARA LUCIR OTRA ROPA, Y SER MÁS COQUETONA; ELLA DICE:mAMÁ YO TE AMO ASÍ COMO SOS, NO TE VOY A QUERER COQUETONA.
Sí es bueno cuidarse a una mísma y creo que nos lleva tiempo equilibrarnos y repartirnos en los roles que vamos asumiendo,mujer,esposa,madre,amiga,hija pero vale la pena intentarlo, y saber que la familia es como una empresa, constribuimos para la menor pérdida y la mayor inverción.
El 1 junio 2009 a las 18:23 #
Muy bonitas tus palabras Evangélica. Mi hijo sin embargo, cuando no le gusta un vestido me dice que no legusta nada...jajajaja, me hace mucha gracia.
El 7 junio 2009 a las 5:43 #
MUY IMPORTANTE LO QUE SE COMENTA A VECES NOS SENTIMOS SUPER MAMAS Y EN REALIDAD LA MUJER MARAVILLA SOLO EN LA TV JA!!
El 7 junio 2009 a las 22:57 #
sUPER MAMÁ NO ES LA PERFECTA ES LA QUE TOMA TIEMPO PARA MIRAR LO QUE TODAVÍA TIENE COSAS POR CAMBIAR Y REVERTIR PERO SI TIENEN UNA ACTITUD DE SEGUIR APRENDIENDO Y INTENTARLO A PESAR DE EQUIVOCARSE UNA Y OTRA VEZ.Y tampoco es la de la tele. Es la que se ama primero a ella misma y se acepta para luego poder amar al resto de la familia, MÁS HALLA DE QUE SI SE SIENTE O NO Mamá.
El 18 junio 2009 a las 7:16 #
importantisimo