| 7 opiniones |
Las culpas más frecuentes de los padres
Psicología, Para papás y mamás, Todas las edades
Estos padres no quieren
repetir lo que sus
padres les han hecho a ellos; creyendo que algo de esto tiene posibilidades concretas de hacerse a la perfección.
Lo primero que deben saber los padres que sienten culpas a menudo o que tiene una “gran culpa”, siempre la misma que retorna eternamente; es que la paternidad (y la maternidad también) son funciones siempre fallidas. Son roles que fallan ya desde su definición misma.
Pretenderse perfectos en este terreno es en sí mismo un problema, que nos enfrenta con nuestra propia limitación y nos acerca a aceptar también las equivocaciones de nuestros propios padres. Solamente siendo flexibles a las dificultades que se nos presenten día a día es que podemos estar más tranquilos en cuanto a lo que nos corresponde como padres.
Algunas de las culpas más comunes tienen que ver con el no pasar el suficiente tiempo con los hijos. Esto es harto frecuente y se instala cada vez que las madres deben optar por una guardería o personal especial para el cuidado de los niños, siendo que ellas mismas deben volver a sus puestos de trabajo. Esta tendencia es cada vez mayor, y todo demuestra que los niños pueden de todas formas salir adelante con madres que trabajan fuera de casa.
Los más culpóngenos suelen ser los padres que ven poco a sus hijos a causa de la separación de la pareja o luego del divorcio. A no desesperarse y entender que sentirse culpable por esto en nada ayuda a los niños. Siempre que se recuerde que la separación o el divorcio no fue con la función paterna, estaremos haciendo lo mejor posible.
También están las madres que se sienten culpables por no haber dado el pecho a sus bebés, por algún impedimento. Esta culpa es común y puede afectar mucho a las madres que se sienten en falta con sus hijos o sienten que no son buenas madres por “fallar” en ese aspecto. O las que sientan que le han retirado el pecho demasiado pronto.
Otros padres están ocupados culpándose por no haber dado un hermanito a tiempo al único hijo que tienen.
Otros se culparán entonces también, por haber concebido demasiado rápido al segundo hijo, quitando demasiado pronto la atención del primogénito.
También se sienten culpables aquellos que han sabido estar siempre al lado o “encima” de sus hijos, impidiéndoles crecer.
Están los padres que pueden verse muy exigentes, poco exigentes, poco estrictos, muy disciplinados, etc.
En materia de culpas, por lo general lo que se observa, son padres que se han movido o se mueven en los extremos. Es decir, por lo general, cuando tenemos alguna culpa en relación a nuestra tarea como padres, puede tener que ver con nuestra imposibilidad en manejarnos con equilibrio.
Las culpas aparecen cuando nos reconocemos siempre actuando en uno de los extremos, de las polaridades: o muy permisivos, o muy posesivos, o muy autoritarios, o muy trabajadores, o muy dependientes, o muy rápidos, o muy lentos, o muy sueltos, etc…
Y esto no significa que sea cierto, sinó que es nuestra percepción de nosotros mismos la que se nos muestra así. En el terreno de las culpas siempre nos faltó algo por hacer, o algo hicimos de más.
Es por ello que siempre debemos procurar movernos en el terreno de lo medio, lo armonioso, lo equilibrado.
El problema de la culpa es que deja a los padres en un lugar de impotencia por lo pasado, impidiéndoles reconocerse potencialmente capaces para cambiar lo que no han podido hacer como creen correcto. Es por ello que un padre con culpa no ayuda a un niño, lo ayuda sí, un padre responsable.
Responsable significa que pueda hacerse cargo de sus elecciones y sus dificultades. Que responda por sus equívocos, que lleve adelante las modificaciones necesarias para cambiar lo que está incomodando. Que tome a su cargo la potencia de crear las variaciones que mejoren todo lo que no viene marchando bien. Que pueda bajar la cabeza para admitir sus errores, no para hostigarse. Sinó para perdonarse y mostrar que se puede hacer algo distinto, creativo, original; con aquello que hasta ese momento venía siendo una piedra en el zapato.
Padres desprevenidos son aquellos que gozan de un toque de inseguridad. Son aquellos padres que se han jurado a si mismos no cometer los mismos errores del pasado.
Estos padres no quieren
repetir lo que sus padres les han hecho a ellos; creyendo que algo de esto tiene posibilidades concretas de hacerse a la perfección.
Lo primero que deben saber los padres que sienten culpas a menudo o que tiene una “gran culpa”, siempre la misma que retorna eternamente; es que la paternidad (y la maternidad también) son funciones siempre fallidas. Son roles que fallan ya desde su definición misma.
Pretenderse perfectos en este terreno es en sí mismo un problema, que nos enfrenta con nuestra propia limitación y nos acerca a aceptar también las equivocaciones de nuestros propios padres. Solamente siendo flexibles a las dificultades que se nos presenten día a día es que podemos estar más tranquilos en cuanto a lo que nos corresponde como padres.
Algunas de las culpas más comunes tienen que ver con el no pasar el suficiente tiempo con los hijos. Esto es harto frecuente y se instala cada vez que las madres deben optar por una guardería o personal especial para el cuidado de los niños, siendo que ellas mismas deben volver a sus puestos de trabajo. Esta tendencia es cada vez mayor, y todo demuestra que los niños pueden de todas formas salir adelante con madres que trabajan fuera de casa.
Los más culpóngenos suelen ser los padres que ven poco a sus hijos a causa de la separación de la pareja o luego del divorcio. A no desesperarse y entender que sentirse culpable por esto en nada ayuda a los niños. Siempre que se recuerde que la separación o el divorcio no fue con la función paterna, estaremos haciendo lo mejor posible.
También están las madres que se sienten culpables por no haber dado el pecho a sus bebés, por algún impedimento. Esta culpa es común y puede afectar mucho a las madres que se sienten en falta con sus hijos o sienten que no son buenas madres por “fallar” en ese aspecto. O las que sientan que le han retirado el pecho demasiado pronto.
Otros padres están ocupados culpándose por no haber dado un hermanito a tiempo al único hijo que tienen.
Otros se culparán entonces también, por haber concebido demasiado rápido al segundo hijo, quitando demasiado pronto la atención del primogénito.
También se sienten culpables aquellos que han sabido estar siempre al lado o “encima” de sus hijos, impidiéndoles crecer.
Están los padres que pueden verse muy exigentes, poco exigentes, poco estrictos, muy disciplinados, etc.
En materia de culpas, por lo general lo que se observa, son padres que se han movido o se mueven en los extremos. Es decir, por lo general, cuando tenemos alguna culpa en relación a nuestra tarea como padres, puede tener que ver con nuestra imposibilidad en manejarnos con equilibrio.
Las culpas aparecen cuando nos reconocemos siempre actuando en uno de los extremos, de las polaridades: o muy permisivos, o muy posesivos, o muy autoritarios, o muy trabajadores, o muy dependientes, o muy rápidos, o muy lentos, o muy sueltos, etc…
Y esto no significa que sea cierto, sinó que es nuestra percepción de nosotros mismos la que se nos muestra así. En el terreno de las culpas siempre nos faltó algo por hacer, o algo hicimos de más.
Es por ello que siempre debemos procurar movernos en el terreno de lo medio, lo armonioso, lo equilibrado.
El problema de la culpa es que deja a los padres en un lugar de impotencia por lo pasado, impidiéndoles reconocerse potencialmente capaces para cambiar lo que no han podido hacer como creen correcto. Es por ello que un padre con culpa no ayuda a un niño, lo ayuda sí, un padre responsable.
Responsable significa que pueda hacerse cargo de sus elecciones y sus dificultades. Que responda por sus equívocos, que lleve adelante las modificaciones necesarias para cambiar lo que está incomodando. Que tome a su cargo la potencia de crear las variaciones que mejoren todo lo que no viene marchando bien. Que pueda bajar la cabeza para admitir sus errores, no para hostigarse. Sinó para perdonarse y mostrar que se puede hacer algo distinto, creativo, original; con aquello que hasta ese momento venía siendo una piedra en el zapato.
| Madres que se sienten culpables | |
| Madres abnegadas, en falta, sobreprotectoras ¿Cómo encontrar el equilibrio? Algunas reflexiones sobre ese sentimiento que alguna vez nos visita para disfrutar plenamente de la maternidad. | |
| Bruxismo: niños y adolescentes que aprietan los dientes | |
| ¿Tu hijo se queja de dolor de mandíbula y tiene dificultades para abrir la boca? ¿Sus dientes rechinan cuando duerme? ¡Atención! Podría padecer Bruxismo | |
| ¿Cómo afianzar la relación madre-hijo cuando la mamá trabaja? | |
| Las obligaciones laborales a veces atentan contra el fortalecimiento de la relación entre una madre y su hijo. ¿Qué puede hacer la madre para hacer convivir dentro de ella maternidad y trabajo? | |
| Padres a la distancia: ¿Cómo generar encuentros de calidad? | |
| Padres que por trabajo, separación o divorcio estar lejos de sus hijos, separados por kilómetros incluso por océanos, pero ¿cóm generar encuentros de calidad? | |
< Portada



El 25 mayo 2009 a las 18:14 #
Como bien dice este artículo, sentirse culpable no sirve de nada. Conozco a muchas madres que han caido en depresión por la cantidad de culpas de las que se sienten responsables.
¡¡La vida es una superación constante y un aprender cada día en todos los aspectos!!
Vamos a ser un poco más compasivos con nuestros errores, porque seguro que vamos a cometer muchos, hay que quererse un poco más.
Teniendo tu autoestima alta, podrás ayudar mejor a todos los que te rodean y a ti misma.
Y una cosa importante, no dejes que los de alrededor te machaquen maridos, mujeres, amigos,compañeros de trabajo, hijos, padres.... etc. Aprende a defenderte y a saber cuando tienes que parar a alguien o incluso eliminarlo de tu circulo si ves que no te aporta nada, esto también es importante que se lo enseñes a tus hijos.
El 1 junio 2009 a las 22:18 #
yo me he sentido culpable, ahora que mi hijo ha empezado el instituto y ha tenido una actitud desgradable, y creo que ha sido culpa mia,yo he sido a lo mejor demasiado estricta a veces y muy blanda en otras y asi ha subido él y aparte, que mi marido tampoco me ha apoyado cuando he castigado a mi hijo,
entonces el niño no me ha tenido ningun respesto, pero gracias a Dios mi marido ahora se ha dado cuenta de eso, y ahora si que tengo su apoyo, dice el refñran que nunca es tarde si la dicha es buena.
El 1 junio 2009 a las 23:08 #
Bueno Pili, mi sobrina que ha sido criada en una buena familia y muy bien educada...se ha escapado con su novio y sus padres no saben ni donde está. Por lo que la adolescencia es dficil, lo mires por donde lo mires...puede que la actitud de tu hijo no tenga nada que ver contigo sino con cosas que le estén pasando a él por dentro.
No obstante, estoy de acuerdo que te hagas respetar y es bueno que tu marido te apoye. Tienes que ser muy fuerte.
El 1 junio 2009 a las 23:17 #
Hola Virginia! Trata de conversar con ella. Las discusiones tienen que ver con su inseguridad, manifiéstale tu preocupación no culposa es decir: quiero ayudarte pero para mí tb es nuevo ser madre de una adolescente, por ej.
Los hijos hacen muchas cosas sin que nos enteremos y así debe ser, a veces. Lo importante es que colocaste en su mochila: preguntate a que le temes invitale a ir a una consulta sobre anticoncepción, explícale que lo tuyo no es desconfianza sino intención de cuidado y trata de hacerlo cuidadosa y respetuosamente, sin darle lecciones...
Todo lo que hicieron por ella hasta ahora servirá a la hora de tomar decisones, porque querer llenarla ahora de cosas?
Vas a ver que si hablas francamente tendrá más oportunidad de aflojar y confiar en tí.
Éxitos!
El 4 junio 2009 a las 18:46 #
QUE HACER CUANDO UNO NO SABE COMO MANEJAR LAS MALAS NOTAS, AVECES CREO Q SOY EXIGENTE Y PORSUPUESTO NO ME DA BOLA A LO Q LE DIGO, SI LA DEJO HACER LO Q QUIERE NO HACE NADA, ¿Q HAGO? HABLO Y LLEGO AL PUNTO DEL GRITO (CREO Q POR DESESPERACION)TIENE 13 AÑOS
El 5 junio 2009 a las 11:20 #
Hola Silvy,
Este tema es muy interesante. Le voy a proponer a una de nuestros psicólogos que escriba sobre este tema.
El 7 junio 2009 a las 2:39 #
me gustaria que me orientarais con mi hijo de 4 años al que le han diagnosticado un transtorno de deficit de atencion SIN hiperactividad.GRACIAS