El acoso escolar: el acosador
Todas las edades, Agresividad, Colegio, Problemas de comportamiento
El acosador, ante la necesidad
de sentirse superior, tiene
distintas formas de atacar al otro: la intimidación, el sometimiento, la desvalorización, y otras.
¿Por qué un niño o adolescente actúa de esta forma? Para dar una descripción exacta, deberíamos considerar cada caso en particular. Sin embargo, sí podemos afirmar que el acosador considera la violencia (ya sea física o mental) como un herramienta. Es un recurso para éll conocido que, de alguna manera, le permite una satisfacción y le da resultado. Los jóvenes tienden a imitar modelos, por lo que, en alguno de sus referentes, está encontrando estas características. En el plano escolar, deberíamos prestar atención a las relaciones entre autoridades-personal docente-alumnos. Falta de respeto, la utilización de amenaza como recurso pedagógico, la humillación, los malos tratos, la desvalorización, la falta de límites, de reglas de convivencia y de una escala de valores. La escuela no debería tener como único objetivo la enseñanza de contenidos escolares, sino también la formación integral del niño y adolescente. Recordemos que ella está presente en una gran parte de la vida del alumno.
En cuanto a lo familiar, pueden incidir la ausencia de padres, la presencia de un padre violento, las crisis o tensiones familiares, los límites poco claros, etc.
Lo que sí podemos afirmar es que el acosador busca, mediante todas sus conductas agresivas, obtener el reconocimiento externo del que carece y que no sabe o no cree poder obtener de otra forma. Generalmente, estos niños están rodeados por otros compañeros que avalan o apoyan sus conductas y así logra sentirse el líder de un grupo.
¿Hay algo que podamos hacer como padres del acosador?
Desde ya, siempre hay opciones y alternativas. Actuar efectivamente durante los primeros años de vida de una persona, puede prevenir conductas delictivas en el futuro. Por lo tanto, sería bueno comenzar intentando conocer los motivos por los cuales tu hijo se comporta de esta forma. Podemos empezar por preguntarnos si hay alguna conducta nuestra que pueda estar afectando a nuestro hijo, antes de culpar a los demás. También debemos conversar con las autoridades del colegio, los profesores. Y, lo más importante, ayudarle a expresar su ira de formas más sanas y adaptadas (como por ejemplo, actividades extraescolares y/o deportes) y consultar a algún profesional apto para trabajar con estos casos. Pero, por sobre todas las cosas, no darnos por vencidos y pensar que los cambios no son posibles.
Siempre se habla de los niños y adolescentes acosados en la escuela por sus compañeros. Sin embargo, muy poco se trata el tema de los acosadores. ¿Qué hacer si mi hijo es uno?
El acosador, ante la necesidad

de sentirse superior, tiene
distintas formas de atacar al otro: la intimidación, el sometimiento, la desvalorización, y otras.
¿Por qué un niño o adolescente actúa de esta forma? Para dar una descripción exacta, deberíamos considerar cada caso en particular. Sin embargo, sí podemos afirmar que el acosador considera la violencia (ya sea física o mental) como un herramienta. Es un recurso para éll conocido que, de alguna manera, le permite una satisfacción y le da resultado. Los jóvenes tienden a imitar modelos, por lo que, en alguno de sus referentes, está encontrando estas características. En el plano escolar, deberíamos prestar atención a las relaciones entre autoridades-personal docente-alumnos. Falta de respeto, la utilización de amenaza como recurso pedagógico, la humillación, los malos tratos, la desvalorización, la falta de límites, de reglas de convivencia y de una escala de valores. La escuela no debería tener como único objetivo la enseñanza de contenidos escolares, sino también la formación integral del niño y adolescente. Recordemos que ella está presente en una gran parte de la vida del alumno.
En cuanto a lo familiar, pueden incidir la ausencia de padres, la presencia de un padre violento, las crisis o tensiones familiares, los límites poco claros, etc.
Lo que sí podemos afirmar es que el acosador busca, mediante todas sus conductas agresivas, obtener el reconocimiento externo del que carece y que no sabe o no cree poder obtener de otra forma. Generalmente, estos niños están rodeados por otros compañeros que avalan o apoyan sus conductas y así logra sentirse el líder de un grupo.
¿Hay algo que podamos hacer como padres del acosador?
Desde ya, siempre hay opciones y alternativas. Actuar efectivamente durante los primeros años de vida de una persona, puede prevenir conductas delictivas en el futuro. Por lo tanto, sería bueno comenzar intentando conocer los motivos por los cuales tu hijo se comporta de esta forma. Podemos empezar por preguntarnos si hay alguna conducta nuestra que pueda estar afectando a nuestro hijo, antes de culpar a los demás. También debemos conversar con las autoridades del colegio, los profesores. Y, lo más importante, ayudarle a expresar su ira de formas más sanas y adaptadas (como por ejemplo, actividades extraescolares y/o deportes) y consultar a algún profesional apto para trabajar con estos casos. Pero, por sobre todas las cosas, no darnos por vencidos y pensar que los cambios no son posibles.
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