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Cuando se pierde a un ser querido: el DUELO
Todas las edades, Psicología, Tristeza y Depresión, Crisis familiares, Divorcio
Desde la teoría psicoanalítica, el trabajo de duelo comienza con posterioridad a la pérdida de un objeto de amor y se compone de tres momentos bien diferenciables.
El primer momento del trabajo de duelo consiste en la imposición por parte de la realidad de la pérdida del objeto amado. “La persona que amábamos ha fallecido y ya nunca más regresará”. Al comienzo esta afirmación se siente como irreal, el sujeto no termina de creer lo que ha sucedido y por momentos podrá tener la sensación que la persona fallecida regresará o creer que ha escuchado su voz. Esto sucede porque, parte de nuestro sí mismo se resiste contra esa realidad dolorosa y desmiente la pérdida.
Poco a poco, la desaparición del ser querido empieza a ser más aceptada. Así la persona entra en un segundo momento del trabajo de duelo, caracterizado por el retraimiento y la profunda tristeza. El sujeto empezará a recordar aquello perdido con nostalgia, mirará fotos, llorará, a veces no querrá levantarse de la cama o salir.
Todas estas conductas son normales y necesarias para poder procesar una pérdida. Hay que llorar y estar triste por un tiempo, para luego poder seguir adelante.
Quienes acompañan a un sujeto que está atravesando un duelo, pueden alarmarse ante estos comportamientos. Tendrán que hacerles lugar y sólo estar atentos a que esta tristeza sea únicamente una parte del proceso y no se prolongue indefinidamente.
El tiempo que lleve este momento no puede determinarse de antemano, es un tiempo singular. Sin embargo, la advertencia es ante la posibilidad de que el sujeto quede detenido en una fase del duelo y no pueda elaborar la pérdida. En estos casos, será necesaria la consulta con un profesional.
En cambio, si el duelo sigue su curso normal, se entrará en el tercer y último momento del trabajo de duelo. En esta fase, el sujeto irá desasiéndose poco a poco y lentamente de aquello perdido, de cada situación vivida junto a esa persona y así podrá seguir adelante y continuar con su vida.
Cualquier situación de pérdida, deberá conllevar una elaboración psíquica que –desde el psicoanálisis- recibe el nombre de trabajo de duelo. Veamos en qué consiste y cuáles son sus diferentes momentos
Desde la teoría psicoanalítica, el trabajo de duelo comienza con posterioridad a la pérdida de un objeto de amor y se compone de tres momentos bien diferenciables.
El primer momento del trabajo de duelo consiste en la imposición por parte de la realidad de la pérdida del objeto amado. “La persona que amábamos ha fallecido y ya nunca más regresará”. Al comienzo esta afirmación se siente como irreal, el sujeto no termina de creer lo que ha sucedido y por momentos podrá tener la sensación que la persona fallecida regresará o creer que ha escuchado su voz. Esto sucede porque, parte de nuestro sí mismo se resiste contra esa realidad dolorosa y desmiente la pérdida.
Poco a poco, la desaparición del ser querido empieza a ser más aceptada. Así la persona entra en un segundo momento del trabajo de duelo, caracterizado por el retraimiento y la profunda tristeza. El sujeto empezará a recordar aquello perdido con nostalgia, mirará fotos, llorará, a veces no querrá levantarse de la cama o salir.
Todas estas conductas son normales y necesarias para poder procesar una pérdida. Hay que llorar y estar triste por un tiempo, para luego poder seguir adelante. Quienes acompañan a un sujeto que está atravesando un duelo, pueden alarmarse ante estos comportamientos. Tendrán que hacerles lugar y sólo estar atentos a que esta tristeza sea únicamente una parte del proceso y no se prolongue indefinidamente.
El tiempo que lleve este momento no puede determinarse de antemano, es un tiempo singular. Sin embargo, la advertencia es ante la posibilidad de que el sujeto quede detenido en una fase del duelo y no pueda elaborar la pérdida. En estos casos, será necesaria la consulta con un profesional.
En cambio, si el duelo sigue su curso normal, se entrará en el tercer y último momento del trabajo de duelo. En esta fase, el sujeto irá desasiéndose poco a poco y lentamente de aquello perdido, de cada situación vivida junto a esa persona y así podrá seguir adelante y continuar con su vida.
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El 24 noviembre 2009 a las 13:53 #
Me parece que es mucho más complejo el asunto y que está demasiado resumido para poder explicar en que consiste.
Lo importante creo yo, es siempre seguir para adelante, por más que uno haya avanzado 2 escalones y retroceda 1 lo importante es no caer más bajo que lo que ya habíamos logrado y de ser así seguir avanzando.
Saber que un duelo puede llegar a durar 3 años! que el primero es muy dificil y lo mejor es tratar de aceptar y dejarse sentir.
El 24 noviembre 2009 a las 17:08 #
Lucía,
Me encanta tu comentario. Comentarios como el tuyo completan los artículos. Muchas gracias. Un abrazo.Gem