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Adolescentes y Violencia Escolar
de 12 a 17, Psicología, Problemas de comportamiento, Colegio, Maltrato Infantil
La violencia es un fenómeno complejo y multicausal, que puede desarrollarse en diferentes ámbitos. Cuando nos referimos a la violencia escolar, hacemos hincapié en las manifestaciones violentas de los adolescentes, tales como: desobediencia y hostilidad hacia la autoridad, insultos, humillaciones y agresiones verbales y/o físicas hacia los pares y maestros.
La violencia puede pensarse como producto de un ambiente familiar desfavorable, que en vez de funcionar conteniendo y sosteniendo al adolescente, responde con maltrato y abandono.

Por lo tanto, la violencia escolar no debe pensarse como un hecho aislado, sino que debe incluirse en un universo más amplio, que incluye principalmente a la familia y también a la sociedad.
Hoy en día, los adultos parecen amedrentarse ante los adolescentes violentos, en vez de responder a sus agresiones con límites precisos y definidos, se vuelven incapaces de sostener su autoridad.
Los maestros actúan como si los alumnos “problemáticos” fueran una causa perdida, mostrándose dóciles y permisivos con ellos.
Los adultos se declaran derrotados por las nuevas generaciones, abdican en sus funciones y se abstienen de educar.
En los últimos tiempos han aumentado los hechos de violencia en las escuelas. ¿A qué nos referimos cuando hablamos de violencia escolar? ¿Qué sucede con la autoridad de los adultos?
La violencia es un fenómeno complejo y multicausal, que puede desarrollarse en diferentes ámbitos. Cuando nos referimos a la violencia escolar, hacemos hincapié en las manifestaciones violentas de los adolescentes, tales como: desobediencia y hostilidad hacia la autoridad, insultos, humillaciones y agresiones verbales y/o físicas hacia los pares y maestros.
La violencia puede pensarse como producto de un ambiente familiar desfavorable, que en vez de funcionar conteniendo y sosteniendo al adolescente, responde con maltrato y abandono.

Por lo tanto, la violencia escolar no debe pensarse como un hecho aislado, sino que debe incluirse en un universo más amplio, que incluye principalmente a la familia y también a la sociedad.
Hoy en día, los adultos parecen amedrentarse ante los adolescentes violentos, en vez de responder a sus agresiones con límites precisos y definidos, se vuelven incapaces de sostener su autoridad.
Los maestros actúan como si los alumnos “problemáticos” fueran una causa perdida, mostrándose dóciles y permisivos con ellos.
Los adultos se declaran derrotados por las nuevas generaciones, abdican en sus funciones y se abstienen de educar.
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El 11 febrero 2010 a las 22:05 #
Vivimos en una sociedad donde los actos violentos no solo son tolerados, sino legitimizados.
La ideología patriarcal de dominación no solo hacia la mujer, sino hacia aquella persona que se vea o muestre más débil, ha fomentado estos patrones violentos.
De manera que, mis acciones quedan justificadas o legitimizadas, pues en lugar de ser agresiva, ahora puedo ser vista como líder, activa, carácter fuerte.
Perdiendo de vista totalmente el respeto por el trato digno a los demás.